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2006-05-29

PAPELERAS: Imperialismo Regional


"Sino cuidamos de la paz y el orden mundial, quien lo va a hacer?" eso escuchaba de un inglés aquí en Buenos Aires, una tarde en un café, "sino cuidamos el medio ambiente quien lo va a hacer por nosotros?" eso escucho todos los dias de boca de los argentinos. Cuanto tienen en común el Imperialismo Norteamericano y el Imperialismo Argentino?, no mucho, es cierto, EEUU invade paises, Argentina solo atenta contra la soberania, EEUU es lider mundial económica, política y militarmente y Argentina es lider política económica y militarmente pero de Mercosur y la región, EEUU dice que tienen motivos para invadir paises, Argentina dice que tiene motivos para decir que las plantas de celulosa contaminaran altamente el ambiente, EEUU envia tropas invasoras, Argentina corta rutas, provoca bloqueo economico y dificulta las relaciones diplomaticas, EEUU no respeta la soberania de los pueblos que invade, Argentina tampoco lo hace ...


El imperialismo no es EEUU, el imperialismo está en cada país que quiere obtener más poder. Imperialismo, por ejemplo, es lo que está tratando de hacer Argentina ante un digno Uruguay que no se va a dejar pasar por encima. Imperialismo es lo que hacen Argentina y Brasil al dejar de lado a sus socios del Mercosur y querer decidir todo entre ellos.

Ambientalistas, empresas y políticos integran una trama no exenta de oportunismos. ¿Qué esconde la pelea entre Argentina y Uruguay?

Desde "piquetes ecológicos" hasta denuncias en La Haya. Nada le falta al conflicto por la instalación de dos plantas papeleras en Fray Bentos.

Esta es la primera vez que el impacto ambiental de la industria de la celulosa se cuela con fuerza en la agenda mediática y política, a pesar de que en la Argentina funcionan diez plantas de celulosa, algunas de ellas desde 1920, y otras 50 empresas papeleras.

El tema es el siguiente en la Argentina no existen políticas de estado; no se respetan los acuerdos y protocolos firmados; no se vive un pleno estado de derecho; no es "un país en serio" como dice el eslogan electoral y parte del plan de perpetuidad en el gobierno de la familia Kirchner. Se le falta el respeto y se agrede la soberania del vecino país, se hablan de papeleras cuando se trata de plantas de celulosa.

El Banco Mundial le otorgó un crédito de U$S 1.800 millones a las dos empresas europeas, la española ENCE y la finlandesa BOTNIA, para establecer sendas plantas de celulosa en las cercanías de Fray Bentos, en el vecino país, frente a Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos; río Uruguay de por medio. El conflicto? Inversión importantísima, que la Argentina no comparte y que promete muchos puestos de trabajo... pero para la República Oriental del Uruguay.

Botnia, de origen finlandés, es una de las productoras de celulosa más importantes del mundo. La uruguaya es la sexta planta de su propiedad. Las otras cinco están radicadas en el país de origen y facturan 1.000 millones de euros anuales, según cifras de la compañía. La inversión en el país charrúa es de 1.100 millones de dólares.

La otra empresa, Ence, es de capitales españoles y tiene tres plantas. Su desembolso, un poco más modesto, llega a los 500 millones de dólares. Entre las dos compañías estiman que generarán 4.000 puestos laborales.

Exigen parar la construcción de las plantas. Para presionar, cortan los puentes internacionales que unen a los dos países. Hecho que configura un delito que no sólo afecta a los uruguayos sino que también lo hace con los argentinos que pretenden Viajar al Uruguay. Sostienen que el estudio sobre impacto ambiental que se hizo a pedido del Banco Mundial, NO ES CORRECTO.

"No hay planta que no contamine. La cuestión es en qué cantidad, y si está en los niveles aceptables", dijo a NOTICIAS Mario Feliz, del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas (INIFTA) de la Universidad Nacional de La Plata.

El investigador comparte una visión extendida en el mundillo de la química y el papel: que el problema de fondo está relacionado con que las nuevas papeleras del lado uruguayo producirían 1,5 millones de toneladas de celulosa, el doble que la Argentina, lo que despertaría la ira de la industria nacional.

La Argentina -según precisa Barrios Arrechea- tiene una diferencia de competitividad entre la industria de la celulosa y la del papel. "Hay un déficit de 500 millones de dólares en el rubro papel", afirmó. En cambio, ocurre el fenómeno inverso con la celulosa.

La señal ambigua del gobierno argentino indicaría que en la Rosada se está evaluando qué vale más: si la relación bilateral con los uruguayos y el Mercosur, o los votos del gobernador entrerriano, Jorge Busti. Un funcionario que alardea de su conciencia ambiental, aunque es el mismo que declaró nula la emergencia forestal en su provincia.

Hasta el mismísimo ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, eligió ese tema para seguir con sus declaraciones públicas en cuentagotas. Sostuvo que la pelea está vinculada con "cuestiones electorales" y dijo que el asunto debía ser tratado "con seriedad"

¿Si las plantas de celulosa contaminan, aunque sea poco (y luego esa poca contaminación se remedie), para qué necesitamos celulosa? Porque consumimos papel para comunicarnos, a través de medios gráficos y computadoras; porque usamos papel para todo aquello que tenga que ver con el "packaging" y, en este último caso,sólo se lo podría reemplazar por plástico y sería inconmensurablemente más dañino e imposible de remediar.

Mientras usamos papel, forestamos. Y forestar es la mejor manera de mantener limpio el ambiente. Los árboles son seres mágicos que tragan anhídrico carbónico y nos devuelven oxígeno. La magia de los árboles nos permite respirar. Los países altamente contaminantes pagan su pecado ambiental, forestando. Es un acuerdo internacional, se contamina en Arkansas y se plantan árboles en Paraguay. Se llaman bonos verdes y ayudan a paliar los excesos industriales. Además, las forestaciones son la prueba tangible del desarrollo sustentable. Es decir, se puede hacer uso de los recursos naturales renovables siempre y cuando no los agotemos. Se planta, se tala, se vuelve a forestar. Y el equilibrio de la naturaleza se respeta.

La Unión Europea no permite construir a ninguno de los países que la integran, plantas fuera de su territorio que no cumplan con los mismos requisitos que en sus naciones. España y Finlandia, forman parte de la Unión Europea. Se ha calificado a Finlandia como el primer guardián del cuidado ambiental del planeta.

También es el país que figura primero en todas las encuestas de honestidad y transparencia. Finlandia es el país con más plantas de celulosa en toda la UE. Hay 19. Y las 19 tienen totalmente controlada la contaminación. La calidad de vida de los finlandeses es envidiable.
La celulosa se obtiene de la madera.

El procedimiento es relativamente simple. Acá se usan eucaliptus, (se calcula que el Uruguay, desde la ley de forestación de 1987 del presidente Sanguinetti, está en condiciones de proveer la madera necesaria para varias plantas de celulosa, estas dos van a fabricar más pasta de celulosa que todas las plantas argentinas sumadas).
Se separa la corteza de la madera, ésta es tratada con químicos, se convierte en fibra, se la pasa por una especie de cedazo y la pulpa resultante, llegado el caso, se plancha y se convierte en papel. El tema son los químicos. Hasta finales de los 80 sólo se usaba cloro elemental para blanquear la pasta El cloro es altamente contaminante, libera dioxinas. (Fuera de las plantas de celulosa, en Argentina, usamos cloro para potabilizar el agua y en la lavandina con la que limpiamos y desinfectamos a nivel doméstico. Nunca nos han medido el impacto ambiental hogareño).

A partir de 1993, por ley, Finlandia establece que las plantas deben estar a 5 kilómetros de distancia de las zonas habitadas (Fray Bentos está a 5 kilómetros de las dos plantas y Gualeguaychú a 27 kilómetros) y deshecha el uso de cloro elemental para usar dióxido de cloro, muy poco contaminante. Esa mínima contaminación se remedia luego debidamente.
La UE exige que todas las plantas de celulosa usen dióxido de cloro a partir de 2007. Las dos plantas que se construyen en el Uruguay lo hacen bajo las normas que regirán en la UE desde 2007.

Un hecho positivo, coherente, razonable e internacionalmente aceptable, sería que nuestro gobierno nombrara un grupo pequeño, prestigioso y muy conocedor del tema,que establecieran los parámetros ambientales que estemos dispuestos a tolerar. Que luego estudiaran el nivel de contaminación que produjeran las plantas y sentaran jurisprudencia al respecto.
Si se comprobara que todo está en orden y fuera aceptable para Argentina, bien. En ese caso, honorablemente, pidamos disculpas. Si no lo fuera, apelemos a los organismos internacionales.
Como lo haría cualquier país civilizado, sin cortes de puentes ni puebladas. Y las reglas establecidas, iguales para todos. Para las plantas extranjeras que pudieran afectarnos, o no, y para las que ya existen en territorio argentino, que seguramente, nos afectan. Para todas.
Hay países que permiten que determinadas industrias contaminen más de lo tolerable, el nuestro es uno de ellos. Desgraciadamente, la contaminación se globaliza y no se circunscribe al lugar que la genera.

Greenpeace, el brazo militante y mediático de la pelea, no está conforme con la presentación ante La Haya y busca una solución más drástica: la reconversión de la industria del papel en la Argentina a través del Plan de Producción Limpia. Ese programa plantea el uso de un sistema de blanqueo de la pasta celulosa que no emplea cloro, uno de los elementos más perjudiciales en el proceso de producción del papel.

Mientras las negociaciones siguen su curso por los carriles diplomáticos y judiciales, en medio de lobbys y desencuentros, los lugareños siguen con las protestas. Prometen que no van a rendirse hasta paralizar las obras y, así, como dice el tema que le dio un Oscar y fama al uruguayo Jorge Drexler, poder cantar: "Creo que he visto una luz, al otro lado del río".

De todas formas como siempre he pensado ycomo debe ser, todos los asuntos tienen mas de una versión y de un solo punto de vista, a continuacion algunos enlaces de interes:



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