
El hip-hop es ahora mismo el mastodonte de la industria musical. La fábrica de éxitos que dominan unos pocos para regocijo de los jefes de ceremonia de la historia. Personajes como Jay-Z, 50 Cent, Eminem, T. I. o Pharrell son los reyes del mundo, y lo peor para el resto de mortales es ver como no sólo ocupan ese trono, sino que hacen delirante apología de ello.
Detrás de ellos andan secundarios de lujo; artistas que se pegan por disfrutar de sus composiciones y hacerse un hueco en el negocio. Si dentro de este grupo hay algún rey Midas que pueda competir con los mandamases, éste sin duda es Beyoncé.
Tras una sólida carrera a lomos de Destiny's Child (una de las formaciones femeninas de mayor impacto comercial de la última
década), esta joven estadounidense decidió que había nacido una estrella. Cogió las riendas de su carrera y con el tutelaje de su novio Jay-Z inició su carrera en solitario para convertirse en el futuro.
Porque eso supuso su disco de debut. Ya no hablábamos de R&B, hip-hop o soul, "Dangerously In Love" sonaba a todo. Tras el éxito cosechado con Dangerously in love (2003), su primer trabajo en solitario y el cual vendió más de once millones de copias y ganar cinco premios Grammy con Dangerously in Love, el segundo disco de la ex integrante de Destiny's Child llega en un momento de esplendor para la cantante. Su carrera cinematográfica va viento en popa, acaba de terminar el rodaje de Dreamgirls y prepara su próxima gira, y de acuerdo a algunas publicaciones, Beyoncé y Jay-Z, están comprometidos para casarse en una lujosa ceremonia, con un costo total de tres millones de dólares, a finales del mes de noviembre.
Ya ese álbum develaba la contradicción vital de una mujer de gustos convencionales convertida en una suerte de conejillo de indias para la vanguardia pop. Junto al apabullante “Crazy in love” se acomodaba el tipo de baladas R&B que jamás han tenido mucho éxito fuera de Estados Unidos porque responden a una concepción estética típicamente anglófila: cursi y demasiado suave para quienes aprendimos del amor a través del bolero. Es bien evidente que a Beyoncé no le desagradaría en lo absoluto que se la comparara con gente tan odiosa como Tony Braxton. Ha habido más almíbar del necesario en todos sus discos, y aquí también chorrea en temas como “Resentment” o la canción escondida al final de “Check on it”.
Sin embargo, la joven también comprende que su canto es más dotado que su capacidad de conceptualización, y deja que sea su equipo de asesores quienes le digan cómo desplegar en plenitud de condiciones su voz versátil, fresca, convincente. El gabinete de Beyoncé ha privilegiado esta vez una construcción en la que domina el pulso agitado y que la obliga a acomodarse varias veces en el rap. Tanto así que en “Get me bodied” casi no se escuchan más que aplausos y voces convertidas en cajas de ritmo. “Check on it” es otro tema de pulso entrecortado, al que Beyoncé se adapta con inusual elegancia.
El otro extremo —el extremo neo-soul, digamos— lo dan dos temas maravillosos: “Sugar mama” (Tina Turner babeará de orgullo cuando lo escuche) e “Irrepleacable”, este último lo más parecido que hay en B’day a una canción pop y que será un éxito apenas se cuele a radios. Como ante toda gran canción, sería poco elegante ponerse a buscar adjetivos para describirlas. Sólo escúchenlas apenas puedan.
Sí, el álbum atesora todos los condicionantes para seguir en lo más alto, pero las melodías que no serán singles han perdido algo de fuerza. Temas como 'Freakum Dress', 'Get Me Bodied' o 'Listen' se agarran a lugares comunes del género para seguir facturando discos, pero no dan en la diana. Justo lo contrario que ocurre con su primer sencillo, 'Déjà vu', que es desde luego uno de los hits de la temporada. Jay-Z pone el freno, ella todo lo demás. Hay de todo: sudor, sexo, diversión, sensualidad, nervio, melodía... Algo así como echarle un polvo a Beyoncé.
No anda muy lejos su segundo sencillo, 'Ring The Alarm', otro torbellino: palmas, gemidos, ruiditos de alarma..., diversión despreocupada para las masas. 'Green Light' se agarra a algunos trucos de 'Crazy In Love', aunque resulta más inofensiva.
Al lado de asesorías de The Neptunes, el dúo noruego Stargate o Rodney Jerkins, Jay-Z es una presencia poderosa pero no protagónica. La pareja afroamericana más admirada del momento hace dúos estupendos en “Déjà vu” y “Upgrade U”; dos temas, sin embargo, lejos de la gloria que ellos mismos compartieron en “Crazy in love”. En ese sentido, este disco sea quizás el resultado de una opción por repartir el talento de un modo más homogéneo, sin singles necesariamente apabullantes, pero un tono general de innegable brillo. Que todos escuchen: los hombres con los ojos bien abiertos ante la belleza de esta mujer de ensueño y las mujeres con la envidia bajo control: hoy por hoy, y a sus 25 años, Beyoncé es el tipo de congéner que las tiene todas.
Lista de temas
- Déjà vu (Con Jay-Z) - 4:00
- Get me bodied - 3:25
- Suga mama - 3:25
- Upgrade U (Con Jay-Z) - 4:32
- Ring the alarm - 3:23
- Kitty kat - 3:55
- Freakum dress - 3:20
- Green light - 3:29
- Irreplaceable - 3:47
- Resentment - 4:10
- Check on it (Con Bun B y Slim Thug) - 14:18
Pistas ocultas:
- Encore for the fans (Junto con Listen)

- Listen (Junto con Encore for the fans)
- Get me bodied [Remezcla extendida]
Singles:
- "Déjà vu" (Con Jay-Z)
- "Ring the alarm"
- "Irreplaceable"
Todas tienen su correspondiente video-clip.
Al más puro estilo de los vídeos musicales más sexys como el “Sorry” de Madonna, el “Disco Inferno” de 50 Cents o “Hips don´t lie” de Shakira, la ex componente del trío femenino Destiny´s Child está dejando a sus fans con la boca abierta con su nuevo corte "Ring the alarm".
Vestida de blanco, con el pelo recogido y sus impresionantes piernas, Beyoncé Knowles se apunta a la escena más caliente de Sharon Stone en la película Bajos instintos. En este caso, para la mayoría lo de menos es la canción.
Al igual que la actriz, Beyoncé se encuentra en pleno interrogatorio cuando su provocador cruce de piernas deja sin aliento ni argumentos a sus carceleros. La cantante se muestra además con la cara lavada y llorosa, muy poco vestida aunque en ningún momento se le llega a ver algo "prohibido". Para eso está la fantasía de los espectadores. Todo esto viene a sumarse a las críticas recibidas por la cantante a su vídeo “Deja vu”, que ha puesto muy nerviosos a una parte de sus fans. A sus críticos, la cantante les dice que el clip, en el que aparece junto a su novio Jay Z, es estupendo y que sus sensuales movimientos no responden más que a una imagen más adulta de ella misma.
El clip puede verse a través de la web oficial de la cantante, www.beyonceonline.com
VIDEO: RING THE ALARM - BEYONCE
PUNTUACION: 7.0 / 10

0 comentarios:
Publicar un comentario