
El grupo escocés ofrece con "Mr Beast" (PIAS/Mastertrax, 2006) otra entrega de su enérgica visión del rock. Quinto trabajo de esta banda escocesa, luego de su “Happy Songs For Happy People” del 2003.
El penúltimo disco de MOGWAI, “Happy Songs For Happy People” (2004), puso en más de un caso la voz de alarma: ¿se habría vaciado al talento de los escoceses que demostraron en los 90 que había vida en el rock “de vanguardia” más allá de Sonic Youth?. No pocos fueron los que se sintieron decepcionados, otros tantos acudieron a la manida rúbrica de “álbum de transición” para despacharlo (y entregarlo a la estantería) y solo unos cuantos incondicionales vimos en él un disco realmente valioso que tenía su mayor enemigo en su monumental predecesor: el magistral “Rock Action” (2001).
Después de tres años de silencio, los escoceses Mogwai dejan las canciones felices y se meten de lleno otra vez, y menos mal, en la oscuridad que siempre les ha caracterizado. Grabado en su propio estudio bautizado con el nombre de "Castle Of Doom", con Alan McGee como nuevo manager de la banda, es ya el quinto de su carrera.
En este nuevo trabajo Mogwai han compactado y comprimido sus ideas en canciones que apenas superan los 5 minutos. A priori una novedad, ya que en sus anteriores obras fomentaban los desarrollos largos y ésa era una de las marcas de la casa. De entrada parece que han adoptado un tono mucho más comercial y han cuidado bastante las melodías de las canciones. Pero si nos adentramos un poco en éstas, observamos que su furia sigue intacta, aunque tiende ligeramente a amoldarse en estructuras tupidas y, sin lugar a dudas, mucho más lineales.
El álbum, grabado entre abril y octubre de 2005 en sus propios estudios en el Castillo de Doom en Glasgow, se comercializa con un DVD del making off de la grabación.
Martin admite la 'clara influencia del piano' de Barry en todo el álbum, aunque recuerda que todavía conservan 'el rock tradicional y las guitarras' que, sobre todo a él por ser el guitarrista, le 'encantan', bromea.
El primer sencillo, 'Friend of the night', que 'no es la típica canción' de la banda, es un ejemplo de la importancia del piano en su trabajo.
En el álbum abundan los temas 'con ritmos rápidos o fuertes y agresivos', como 'Glasgow mega-snake', porque son los que más disfrutan en directo y más les acercan al público, asegura Martin.
Sin embargo se intercalan con otros cortes más lentos y melancólicos, como 'I choose horses', uno de los pocos en los que hay letra y se canta.
El hecho de que sólo se cante 'en un par de temas' demuestra que, para la banda, 'la voz es sólo un instrumento más', reconoce Martin.
Precisamente 'I choose horses' es uno de los temas más especiales para Mogwai, porque lo interpreta una amiga japonesa de la banda, -cantante del grupo hardcore Envy-, y porque los arreglos de cuerda los ha escrito un colaborador y fan del grupo, Craig Amstrong, que también ha trabajado para artistas como Madonna.
El título del álbum surgió de modo anecdótico cuando el grupo aterrizó en un aeropuerto americano, donde un chófer esperaba con un cartel a un pasajero llamado 'Mr. Beast' (Sr. Bestia). 'En aquel momento nos pareció muy gracioso, como una broma, y no fuimos capaces de encontrar un título mejor', reconoce entre risas el guitarrista.
Influenciados 'por todo tipo de música', desde el rock metálico a los sonidos celtas irlandeses, como los de la vieja banda My bloody Valentine, los chicos de Mogwai se inspiraron en sus inicios en el grupo extinto The gold machine, y hoy lo hacen a veces en sus compatriotas Arab Strap.
Mr. Beast comienza con “Auto Rock” dando ya muestras de que la banda sigue creando historia de la música moderna. Imborrable es ya ese ritmo de piano al que se va añadiendo el pulso electrónico y asciende para alcanzar la grandilocuencia aplicada al rock alternativo que golpea con salvajismo. Pero sólo era un perfecto pasaje hacia “Glasgow Mega-Snake”, una espiral de desbocada y flamígera distorsión tan áspera como la que elaboran los últimos Isis y eso que los escoceses jamás han pertenecido a escenas como el metal o el hardcore.
"Acid Food" presenta la cara opuesta; la suave y reconfortante nocturnidad como el calor en invierno en forma de dream-pop de voz seductora haciendo un difuminado uso del 'vocoder'. “Travel is Dangerous” comienza inquietante y oscura pero se revela como irresistible single con su aterciopelada voz y su tránsito repentino de la calma a la épica y la melodía buscadas en el corazón del ruido, que la emparenta con lo más concreto del aclamado "Young Team".
Un nuevo viaje comienza en "Team Handed" de mano de la introspección perezosa y melancólica, con sus efectos de campanillas electrónicas. Prosigue en "Friend of the Night", una pequeña ópera en forma de rock instrumental que bien podría ilustrar el divagar en las sombras y encontrar un camino luminoso hacia algún tipo de tesoro. Este breve periplo de calma relativa bien podría tener su final en "Emergency Trap", que sugiere un paseo por el vacío en una pequeña cápsula y sin decir nada llama a soltar una lagrimilla, quién sabe si de emoción, tristeza o alegría.

"Folk Death 95” recupera el tono crispado aunque sin resquebrajarse ni perder la belleza inherente. Lo que si hace es llegar a un clímax en que los riffs queman como una motosierra con la hoja ardiendo. "I Choose Horses" nos transporta al sosiego del Japón milenario con enigmáticas frases en ese idioma y un amable aire de brisa. No es gran cosa como canción pero sí como atmósfera. Por último, "We´re Nowhere" se introduce punzando con finos acoples como agujas que pasan a ser un grave y lento ritmo, que se repite a modo de obsesivo réquiem.
Track listing
All music by Mogwai, except where noted.
- "Auto Rock" – 4:18
- "Glasgow Mega-Snake" – 3:35
- "Acid Food" – 3:40 – (Mogwai/Dave McGowan)
- "Travel Is Dangerous" – 4:01
- "Team Handed" – 3:58
- "Friend of the Night" – 5:30
- "Emergency Trap" – 3:31
- "Folk Death 95" – 3:34
- "I Chose Horses" – 5:13 – (Mogwai/Tetsuya Fukagawa/Craig Armstrong)
- "We're No Here" – 5:39
Tras repetidas e intensas escuchas, creo acertar al afirmar que este cd no va a decepcionar a quienes no han perdido en ningún momento interés en la banda, y resultará más gratificante que "Happy Songs for happy people" para aquellos que no le supieron ver el encanto, pero tampoco es un disco que sorprenda excesivamente (teniendo en cuenta toda la trayectoria anterior de los escoceses) pero sí que pone las cosas en su sitio, ya que es innegable que estamos ante un discazo, completo y con más registros que nunca, que ya es hora de dejar de catalogar todo lo instrumental guitarrero como "postrock".
En definitiva, Mr. Beast representa para muchos su trabajo más arriesgado y sofisticado, ya que, presenta una instrumentación muy variada. La diferencia es que no hay tanta dureza emocional ni crescendos de esos que te quitaban el aire, y es que se nota que para este trabajo, Mogwai ha adoptado un perfil más reservado y sutil, pero esto de alguna forma no le quita peso a su música, ya que esta sigue tan grandiosa como siempre.
VIDEO: MOGWAI - FRIEND OF THE NIGHT
PUNTUACION: 8.0 / 10

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