LA RESEÑA POLITICAMENTE CORRECTA'Modern Times' entró en el primer lugar de los 200 discos más vendidos de Billboard, es la primera vez en 30 años que un álbum de este artista alcanza la cima en las ventas», precisó Columbia Records.
El último trabajo de Dylan que se alzó con una victoria similar fue Desire en 1976. Tras ocho días en el mercado Modern Times ha vendido más de 192.000 ejemplares en Estados Unidos, de acuerdo a la misma fuente.
Por otra parte, Columbia ha destacado que el disco de Dylan, de 65 años, símbolo y gurú de la ola de canción protesta de la juventud de la década de 1960, también se posesionó del primer lugar en las ventas en «Australia, Irlanda, Nueva Zelanda, Dinamarca, Noruega y Suiza».
El disco ha sido ampliamente celebrado por la crítica, que aplaudió la creatividad del «maestro» en una obra encantadora. Modern Times, que incluye 10 nuevas canciones del músico, recibió cinco estrellas de la revista Rolling Stone que lo declaró «la tercera obra maestra consecutiva» de Dylan.
Dylan, que se produjo a sí mismo por segunda vez, «ha capturado el sonido de la tradición como algo siempre presente, un sonido en el que ha estado trabajando desde su primer álbum, en 1962», ha señalado Rolling Stone.
Modern Times, editado a principios de este año en Nueva York según Columbia Records, también obtuvo una buena reseña de la revista Billboard, que lo describió como «encantador» y «plagado de reflexiones populares sobre filosofía, religión y la sempiterna búsqueda del amor verdadero».
El título del álbum seguramente refiere a la película del mismo nombre de Charles Chaplin de 1936. «En ambos, un artista legendario hace lo que quiere porque nadie puede detenerlo, y el mundo es mejor por eso», señaló la publicación.
El crítico Tom Moon, de National Public Radio, dijo que mucho ha pasado desde el anterior álbum de estudio de Dylan, "Love and Theft," lanzado el día de los ataques a Washington y Nueva York del 11 de septiembre, pero que el nuevo trabajo muestra a un Dylan luchando con temas complicados "dándoles vueltas astutamente engañosas."
"Aquellos que esperan un inventario de catástrofes estarán decepcionados," agregó Moon.
"Dylan simplemente da una vistazo a hechos actuales y eso es todo lo que necesita para evocar los temores de la edad. Sus canciones logran la curiosa mezcla de fe inquebrantable y temor sin forma que distingue al momento presente," expresó.
El crítico Steve Jones escribió en el diario USA Today elogios sobre el álbum diciendo: "Lleva alrededor de 30 segundos darse cuenta que se está en presencia de la grandeza."
Jones dijo que el álbum "contiene algunas de las letras de amor más directas de Dylan, venganzas, meditaciones sobre la mortalidad, comentarios políticos mordaces, ingenio lacónico, imágenes apocalípticas y vuelos de fantasía desconcertantes; a veces en la misma canción."
Jon Pareles, del The New York Times, comentó que incluso en la canción titulada "The Levee's Gonna Break" Dylan apenas hace una insinuación sobre la devastación del huracán Katrina el año pasado en Nueva Orleans.
"Los detalles del presente significan menos y menos para el compositor que radical e irrevocablemente cambió la música popular en la década de 1960," escribió Pareles acerca del álbum, producido por el propio Dylan bajo el seudónimo de Jack Frost y grabado en gran parte en vivo en el estudio.
Pat Gilbert escribió en Entertainment Weekly que el nuevo álbum puede ser considerado la última entrega de la trilogía que empezó con "Time out of Mind" en 1997 y "Love and Theft" en el 2001, "dos álbumes superlativos" después de un período irregular en la década de 1990.
Alexis Petridis para The Guardian dice que es difícil escuchar el album sin una inevitable y constante ovación.
Por otro lado Pitchfork , aunque no le otorga una mala puntuación, señala que "la decepción más grande (...) es que es su disco menos sorprendente en décadas, al ser lógica continuación de su predecesor, creado con la misma banda con la que ha estado en gira durante todos estos años..."
Las 10 pistas del álbum varían de canciones de amor como "Spirit in the Water" hasta "Workingman's Blues #2," una crítica a la economía estadounidense que Gilbert dice podría haber sido escrita por Bruce Springsteen.
El álbum termina con una inolvidable balada de muerte, remordimientos y venganza, de cerca de nueve minutos de duración, titulada "Ain't Talkin."
Mientras que varios críticos encontraron alusiones a hechos como los ataques del 11 de septiembre, no hay nada obvio de esa naturaleza.
Dylan, ganador de un Oscar en 2001 por 'Things have changed', tema principal de la película 'Jóvenes prodigiosos', es un compositor que se mantiene como una leyenda viva después de más de 40 años en activo. De hecho, con el paso del tiempo, se ha convertido en uno de los artistas más versionados del mundo.
Parte de esas cuatro décadas de estudios y carretera han sido resumidas en las obras 'Bob Dylan. Años de juventud 1960-1973' y 'Bob Dylan. Años de Madurez', las dos primeras entregas de la trilogía sobre la vida del compositor, quien, además, publicó en 2005 el libro interactivo 'Bob Dylan: el álbum 1956-1966', sobre sus primeros pasos como músico.
También Martin Scorsese quiso plasmar en imágenes la biografía del cantante con el documental 'No direction home: Bob Dylan', estrenado el pasado otoño. Un homenaje a este mítico autor que ha vendido más de 90 millones de discos en todo el mundo.
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